La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Más aburrido que bailar con su hermana.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Qué buenos semos, mientras comemos.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Cada dueño tiene su sueño.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
El amor gobierna su reino sin espadas.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Dar en el clavo.
En Mayo regresa el rebaño.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Comer en bodegón y joder en putería.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Que todo es ilusión menos la muerte.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Cinco: por el culo te la hinco.
A caballo comedor, cabestro corto.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Ruin señor, cría ruin servidor.