Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Real ahorrado, real ganado.
O faja o caja.
Necio es quien con necios anda.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
La mentira nunca muere de vieja.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Además de cornudos, apaleados.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Cada uno en su casa es rey.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
No siempre el mejor camino es el más corto.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Donde mores no enamores.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Bolsa llena, quita las penas.
Quien no tiene quiere más.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
La libertad vale más que el oro