No sufras por calenturas ajenas.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Contigo, pan y cebolla.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Cada ollero alaba su puchero.
En todas partes se cuecen habas.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
En otoño la mano al moño.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Emborrachar la perdíz
En la cancha se ven los gallos.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Mojarse el potito.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Casa vieja todo es goteras.
La casa caída, el corral agrandado.
A falta de caballos, que troten los asnos.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Refranes viejos son verdaderos.
Despacito por las piedras
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
La sierra, con nieve es buena.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Otoño entrante, barriga tirante.
Más doblado que carpa de camión.
A la vejez, viruelas.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Refranes de viejas son sentencias.
Mucho ruido y pozas nueces.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
A buen amigo buen abrigo.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Otros tiempos, otros modos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A su tiempo maduran las brevas.
Si te queda el saco.
Quien calla otorga
Quien siembra llorando, siega cantando.