Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Orden y contraorden, desorden.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Guay del malo y de su día malo.
Zapatero a tus zapatos.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
De sabios es cambiar de parecer.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
La suerte está echada.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Matar pulgas a balazos.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
La gota que derramó el vaso de agua.
Vase la fiesta y resta la bestia.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
Te conozco mascarita
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Cada cual es dueño de su miedo.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Enero, frío o templado, pásalo abrigado.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Años nones son los peores.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.