A veces se llora de alegría.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Las cañas se vuelven lanzas.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
El cebo oculta el anzuelo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Mi secreto, en mi pecho.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
El jorobado no ve su joroba
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Hablen cartas y callen barbas.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Esto está color de hormiga.
Ahí está la madre del cordero.
La visita como el muerto , a los tres días huele mal.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El tiempo es oro.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Para el pan ralo, no hay año malo.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Paga adelantada, paga viciada.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Hombres de noche, muñecos de día.
Hechos son amores y no buenas razones.
Amor nuevo, olvida el primero.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Una espina en el ojo.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.