Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Agosto y vendimias no son todos los días.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
No sufras por calenturas ajenas.
Un muerto hablando de un ahorcao.
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Casa vieja todo es goteras.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Año de nieves, año de bienes.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Esta lloviendo sobremojado
Amor y muerte, nada más fuerte.
A caracoles picantes, vino abundante.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Junio brillante, año abundante.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
La mujer rogada y la olla reposada.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Debo, no niego; pago, no tengo.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Abril concluido, invierno ido.
Bodas en Mayo, males las llamo.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Un día de obra, un mes de escoba.
De vaca vieja, novilla brava.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.