Bien vivió quien bien se escondió.
El ajo es la triaca del villano.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Picha española no mea sola.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Cada uno es artífice de su ventura.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Eres lo que comes.
No hay boda sin doña Toda.
Al maestro, cuchillada presto.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Todo lo prieto no es morcilla.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Darle a uno mala espina.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Madre es la que cría, no la que pare.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Lo malo sin maestro se aprende.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Compuesta, no hay mujer fea.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.
No hay que buscarle mangas al chaleco.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
El buen instrumento saca maestro.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
El hombre honrado a las diez acostado.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Mucho ayuda el que no estorba.
La procesión va por dentro.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
La jodienda no tiene enmienda.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)