La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Marido celoso, viejo mañoso.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Hoy me levanté con el pie izquierdo.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Los mejores pilotos están en tierra.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Barba remojada, medio afeitada.
La pereza es la madre de la pobreza.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Ante la duda, la más madura.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Como te cuidas, duras.
Palos con gusto no duelen.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El rico nunca está satisfecho.
Más matan faldas que balas.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
A falta de reja, culo de oveja.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Río que ensancha sus orillas no es todo agua limpia.