Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
No hay que arrear ganado flaco.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
El arroz ya está cocido.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
No hay boda sin tornaboda.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Del mal, el menos.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Está como abeja de piedra.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Es el tercero en discordia.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Cual es el rey, tal es la grey.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
De bien en mejor.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Nadie le da vela en este entierro.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Es como el basurero que quema por debajo.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Con el engañador, se tú mentidor.
Hasta el final nadie es dichoso.
Lo que no conviene no viene.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.