Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Cada cabeza es un mundo.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Es más infeliz que una mata de habas.
A golpe de mar, pecho sereno.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Llevar bien puestos los calzones.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Razones sacan razones.
El derecho de los pobres no es más que llanto
El amor gobierna su reino sin espadas.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
El que calla, otorga.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
La barba no hace al filósofo
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
El hambre es la mejor salsa
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
A falta de olla, pan y cebolla.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Esto está en chino.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Hacer un hueco para tapar otro.
El dar es honor; el pedir, dolor.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Árbol que no arraiga no crece.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Cada cual es hijo de sus obras.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.