Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Rana en el fondo del pozo.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Ama como el lobo ama a la oveja
La vida es un montón de pequeñas cosas
Cada hombre deja sus huellas.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
La necesidad tiene cara de hereje.
Donde entra beber, sale saber.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Al hombre de rejo, vino recio.
Tienes más salidas que una autopista.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Chilla más que un camionao é pollos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Amistad que murió, nunca renació.
Según es el pájaro así es el nido.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
A mala leña un buen brazado.
Café cocido, café perdido.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.