Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Carga que place, bien se trae.
Una maravilla, con otra se olvida.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Come, que de lo yuyo comes.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Que largos son los años en la niñez y como se acortan en la vejez.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Burlas suaves traen burlas graves.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Quien bien quiere, tarde olvida.
A buen sueño, no hay cama dura.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
El mal para quien lo fuere a buscar.
A capa vieja no dan oreja.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Burro suelto del amo se ríe.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
La suerte nunca da, solo presta.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Hacer buenas (o malas) migas.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.