Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
No conviertas en amigo al que has vencido
Puerta de villa, puerta de vida.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Nadie ha visto el día de mañana.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Al roto, patadas y porotos.
El amor es ciego, pero ve a distancia
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Ocurre en las mejores familias.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Caminar sobre seguro.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Aún no asamos y ya pringamos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Indio comido, puesto al camino.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Calienta más el amor que mil fuegos
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Quien hace malas, barrunta largas.
Antes que el deber está el beber.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.