La tierra será como sean los hombres.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Todos los extremos son malos.
Al músico viejo le queda el compás.
A barbas honradas, honras colmadas.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
La muerte todas las cosas iguala.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
De pequeños principios resultan grandes fines.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
A gran chatera, gran pechera.
Quien cae no tiene amigos.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
¡Se nos creció el enano!
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Tal para cual.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
La cabra siempre tira al monte.
Hazte la fama y échate a la cama.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
No existen desgracias razonables
La reputación dura más que la vida.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Cada cual a lo suyo.
No por mucho pan, es peor el año.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
En puerta y en puente nadie se siente.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Por todas partes se va a Roma.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Los amantes que se pelean, se adoran
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.