Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Al higo por amigo
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Dos no riñen si uno no quiere.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
A mucho vino, poco tino.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Una espina en el ojo.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Palabras blandas te pondrán en andas.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
El mono vestido de seda mono se queda
Abriles y condes, los más traidores.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Más vale prevenir que curar.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Matar pulgas a balazos.
Frio, frio, como el agua del rio.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Cada gorrión tiene su corazón.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Come, que de lo yuyo comes.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada