Casa de esquina, para mi vecina.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Perro ladrador, poco mordedor.
Por Navidad cada oveja a su corral.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Lo prometido es deuda.
Si te queda el saco.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Otoño entrante, barriga tirante.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Mujer refranes, muller puñetera.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Beso, queso y vino espeso.
Viendo al payaso, soltando la risa.
En septiembre cosecha y no siembres.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
La suerte es de los audaces.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Año hortelano, más paja que grano.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Los refranes no engañan a nadie.
Al loco y al aire, darles calle.
La barca pasa, la orilla queda
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Hoy te lo dice tu amiga.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Casa sin moradores, nido de ratones.
En otoño la mano al moño.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Más mamado que chupo de guardería.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
De refrán y afán pocos se librarán.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
En todas partes se cuecen habas.
Al mal amor, puñaladas.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
No hay primera sin segunda