Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
No falta un burro en un mal paso.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.