Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Ningún ladron quiere ser robado.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Muchos componedores descomponen la novia.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El poeta nace y no se hace.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Duro de cocer, duro de comer.
Un día menos, una arruga más.
La buena solera hace el vino de primera.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Nadie da palos de balde.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
No habría putas si no hubiese alcahuetas.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
El que la deba, que la pague.
Por una oreja entra y por otra sale.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
No hay atajo sin trabajo.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Todo lo que no es dado es perdido
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.