Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
A mala lluvia, buen paraguas.
La libertad vale más que el oro
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El que regala, no vende; pero sorprende.
El muerto se asusta del degollado.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Muerto, ¿quieres misa?.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Señal fija de agua, verla caer.
Quien mucho duerme, poco vive.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Las llaves en la cinta y el perro en la cocina.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Centeno en polvo, cebada en lodo y trigo en todo.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Fuiste doncella y viniste parida.
Las noticias malas nunca llegan solas.
El mosquito de uno es el camello de otro.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.