Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Dar patadas de burro.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El temor modifica tu conducta.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Lección dormida, lección aprendida.
Un simple roce de mangas es el inicio del amor
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
La lengua es el azote del culo.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Después del relámpago viene el trueno.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Zapato de ramplón de larga duración Zapato de tres, del primero que llegue es.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Conquista el amor solo aquel que huye
Más querría un dinero que ser artero.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Gran calma, señal de agua.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Quien se duerme, no pesca peces.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Al hambre no hay pan negro.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.