Todo hombre tiene su manía.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
No tocar pito.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
A la madrastra, el nombre le basta.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Necio que calla por sabio que pasa.
La vida es un deber a cumplir
De lo vedado, un solo bocado.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
La buena cena, temprano suena.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Más cagado que palo de gallinero.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Por la panza empieza la danza.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Agua tardera, agua maicera.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
El agua derramada es difícil recogerla.
La que fácil llega, fácil se va.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
La suerte es de quien la tiene.
Un ten con ten para todo está bien.
Beneficios son cadenas de obligación.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.