Fiar, en Dios y en otro no.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
En Octubre, el hogar de leña cubre.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
No te acostumbres a lo que no dure.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Vino sacado hay que gastarlo.
En poca agua, poco se navega.
Haz lo que haces.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Es mucho arroz para este pollo.
De algo murió mi abuela.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
El árbol que no da frutos, da leña.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Calumnia, que algo queda.
Es más popular que la adelita.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Más sabe una suegra que las culebras.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Hacer de toda hierba un fardo.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Al malo, lo mejora el palo.