Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
El vino es la leche de los viejos.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
El pescador de caña, más come que gana.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Buscar los tres pies al gato.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
El que se casa, quiere casa.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Grandotas aunque me peguen.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
A grandes beneficios, mayores riesgos.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Tumbando y capado.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Tirar la casa por la ventana.
Donde entra beber, sale saber.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
La mejor caridad es la justicia para todos
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Entre col y col, lechuga.