Cuando en Abril truena, noticia buena.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Quien da el consejo, da el tostón.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Tapados como el burro de la noria.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Hacer de un camino, dos mandados.
Al que no le saben, le inventan.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Antes de que acabes, no te alabes.
Los difuntos, todos juntos.
En Noviembre, mata tus cerdos.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Lo quiere como la mula a la carreta.
Hacer de tripas corazón.
El que no arriesga, no pasa el río.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Chocolate frío, échalo al río.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Cada día, su pesar y su alegría.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Boca de verdades, temida en todas partes.
Amor y vino, sin desatino.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.