Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Sacar los trapos al sol.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Mejor prevenir que lamentar.
Atrás viene quien las endereza.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Vino mezclado, vino endiablado.
Un lago se forma gota a gota.
No se manda al corazón
Más ordinario que una monja en guayos.
Quien asno nació, asno murió.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Que chulo tu chucho colocho
Agua tardera, agua maicera.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
La sagre es más espesa que el agua.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Cruz y raya, para que me vaya.
Ojo al parche.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
A capa vieja no dan oreja.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Nunca con menores, entables amores.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Por San Martín siembra el ruin.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Campo bien regado, campo preñado.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Los vicios no necesitan maestro.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.