Remo corto, barca pequeña.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Llevando cada camino un grano, abastece la hormiga su granero para todo el año.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
A gran seca, gran mojada.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
La verdad sale en boca de los niños.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
A cada ermita le llega su fiestecita.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Suegra y sin dinero, al brasero.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La fe no tiene miedo.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El buen hijo a su casa vuelve.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Son muchos los hijos del muerto.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Mediado enero, mete obrero.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Puro de Cobán, solo comen y se van
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia