Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Genio y figura hasta la sepultura.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Como turco en la neblina.
Cada día olla, amarga el caldo.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Una alegría esparce cien pesares.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Año de brevas, nunca lo veas.
La monotonía genera aburrimiento
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Ya me cansé de descansar.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
La tercera es la vencida"
No gusta del beso y estira el pescuezo.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Tiempo pasado, con pena recordado.
A buenos ocios, malos negocios.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Al mal año, entra nadando.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Agua al higo, que ha llovido.