Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Ama profunda y apasionadamente.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Aun el león se defiende de las moscas.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Al mal amor, puñaladas.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Cuervos vienen, carne huelen.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Oir a todos, creer a pocos.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
En enero, suda el fresno.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Cántaro roto para tiesto vale.
El gañán y el gallo, de un año.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Ser feliz como pez en el agua
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
A cada santo su vela
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.