Camino amplio y llano, camino no inaugurado.
De los hijos, el que muere, el más querido.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Escatimar y dar a putas.
El buey pace donde yace.
El que escucha su mal oye.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Gato dormilón, no pilla ratón.
La labranza no tiene acabanza.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Tengo una buena capa, pero está en Francia.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
No hay mejor amigo ni pariente que uno mismo
Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Para lograr fruto bueno, hay que abonar el terreno.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Al perro y al niño donde le den cariño.
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
A quien le dan pan que no coma.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
La zorra, por la cola.