Agua estantía, renacuajos de día.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Una sola vez no es costumbre.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
¿Quién con una luz se pierde?
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
De amores el primero, de lunas las de enero.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Un amigo vale cien parientes
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
A donde las dan, allí las toman.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
El que nace chicharra, muere cantando.
Viejos los cerros y reverdecen
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Hoy te lo dice tu amiga.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Alegría y desgracia no son eternas
Lo bien hecho bien parece.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Las boñigas de los caballos no son higos
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Año de pitones, año de cabrones.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Al pan pan y al vino vino.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.