El que en verano no trilla, en invierno no come.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Flores pintadas, no huelen a nada.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Una manzana no cae lejos de su árbol.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Hijo casado, vecino airado.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Gato escaldo del agua fría huye.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Es de bien nacido ser agradecido
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
A misa temprano nunca va el amo.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Más raro que perro verde
Años de higos, años de amigos.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Más vale tarde que nunca.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Todos los caminos conducen a roma.
A palabras necias, bofetones.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Cantando se van las penas.
Está mal pelado el chancho.
A buey viejo, no se le saca paso.
El mundo está vuelto al revés
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El invierno es el infierno de los míseros
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
La suerte es de los audaces.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Esquílalas pero no las desuelles