El día de las Candelas, entra el sol por las callejuelas.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Lección dormida, lección aprendida.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
La sugestión obra.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
¡Se nos creció el enano!
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Mal de locura, solo la muerte cura.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Hablar con lengua de plata.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.