Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Callado mata conejo.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
El hombre nació para morir, es mortal.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Buscarle la quinta pata al gato.
A dos puyas no hay toro bravo.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
El mal trago pasarlo pronto.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Navarro, ni de barro
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
No falta de que reirse.
Más obrar que hablar.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Con promesas no se cubre la mesa.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
El santo ausente, vela no tiene.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
Boca abierta, dientes de oro.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.