Tripa vacía, corazón sin alegría.
El amor entiende todos los idiomas
Quien empiece el juego que siga con él
El pie en el lecho y la mano el pecho.
De ensalada, dos bocados y dejada.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La esperanza alegra el alma.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
En camino largo, corto el paso.
Jamás digas: nunca jamás.
A quien no le sobra pan, no críe can.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Tan rápido como un chisme.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
El que mal anda, mal acaba.
Mal apaña quien no engaña.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Mal se cuece olla que no se remece.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Cuando hay para carne, es vigilia.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Contra gustos no hay nada escrito.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Una rata dentro de una tinaja.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
A un traidor, dos alevosos.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.