En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Parva trillada, parva beldada.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Lo escrito, escrito esta.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Come santos, caga diablos.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El que mucho abarca, poco acaba.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Hechos son amores y no buenas razones.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Son cáscaras del mismo palo.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Caridad y amor no quieren tambor.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El que no corre, vuela.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
La letra mata, el espíritu vivifica.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Canario triste, no come alpiste.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Lentejas, comida de viejas.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Calles mojadas, cajón seco.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Ha de salir la corneja al soto.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.