Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Desde torre o azotea, bien se otea.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
No caben dos pies en un zapato.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Claridad, y no en el caldo.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
El que trae , lleva.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Casa de mantener, castillo de defender.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Entra, bebe, paga y vete.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.