Donde hay amor, hay dolor.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
En el pedir no hay engaño.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
De refrán y afán pocos se librarán.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
El amor destierra la vergüenza.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Amores reñidos, los más queridos.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
A confite de monja pan de azúcar.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
A la larga, todo se arregla.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El que se casa, por todo pasa.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
A otro perro con ese hueso.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El deseo hace hermoso lo feo.
Palabras de santo, uñas de gato.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Aquel que guarda siempre tiene.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.