Medias blancas en enero señal de poco dinero.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
El otoño de lo bello, es bello.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Año tuero, vaca y muerto.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
A llorar al cuartito.
Más peligroso que chocolate crudo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
La vida es una sorpresa continua
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Alábate cesto, que venderte quiero.
A creer se va a la iglesia.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Idos y muertos, olvidados presto.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Ir por lana y volver trasquilado.
Es mejor callar que con tontos hablar.
La mujer y la vaca, con día para casa.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
De mi maíz ni un grano.
Todo tiene un fin.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Adonde no te llaman, no vayas.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.