Durar menos que el cantar de un vizcaíno
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Nunca llueve a gusto de todos.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
A fullero viejo, flores nuevas.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Baila más que un trompo.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Desvestir un santo para vestir otro.
Cada cual es rey en su casa.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Mala noche y parir hija.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Ruego de Rey, mandato es.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Otro gallo le cantara.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.