El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Carne en calceta, para quien la meta.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Al músico viejo le queda el compás.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Vale más tener que no desear.
La falta de progreso significa retroceso.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Cazador, mentidor.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
El amor entra por la cocina.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Labrador lunero, no llena el granero.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Por la boca muere el pez.
El tiempo no pasa en balde.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
A gran seca, gran mojada.