A la madrastra, el nombre le basta.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Cada pez en su agua.
A mal Cristo, mucha sangre.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Real ahorrado, real ganado.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Un hombre puede lo que sabe
Donde pone el ojo, pone la bala.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Que aproveche como si fuera leche.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
El buscador es descubridor.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Del trabajo nace el descansar.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
La esperanza es el pan de los pobres.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Quien asno nació, asno murió.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Parecerse como un huevo a una castaña.
De pena murió un burro en Cartagena.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.