De pequeña pelea nace muy gran rencor.
En casa pobre, pocos cuentos.
A chico pié, gran zapato.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Más ven cuatro ojos que dos.
De buena harina, buena masa.
Años de higos, años de amigos.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Te conozco, pajarito.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
A barriga llena, corazón contento.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Mira antes de saltar.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Pies fríos, corazón caliente.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Al perro muerto, échale del huerto.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Por San Martín, trompos al camino.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Quien lengua ha, a Roma va.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Vivir es morir lentamente.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Remienda tu sayo y te durara otro año.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Amigos pobres, amigos olvidados
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
El que la hace, la paga.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.