San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Dos es compañía, tres multitud.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Hermano mayor padre menor.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Donde no hay mata, no hay patata.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Quien lee y escribe no pide pan.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
El miedo guarda la viña.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Hay que hacer de tripas corazones.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El que se va no hace falta.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Gente parada, malos pensamientos.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
No hay boda sin tornaboda.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Esperanza que consuela, que no muera.