Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
El que asno nace, asno se queda.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
De perdidos, al río.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Mujer ventana, poco costura.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Planta y cría y tendrás alegría.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Para mañana no ayunar, hoy no hartar.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
El zorro viejo huele a trampa.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Bien o mal, casado nos han.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Al hombre de rejo, vino recio.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.