Nadie perdona que le hagan un favor.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Amor de dos, amor de Dios.
Quien bien siembra, bien coge.
De veinte a sesenta, cornamenta.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Allega, allegador, para buen derramador.
Buey suelto, rey muerto.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Hacer la plancha.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
La mejor suegra, la muerta.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Donde las dejan, las cobran.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
O Corte o cortijo.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Dios castiga sin dar voces.
Antes de que acabes, no te alabes.
Ni miento ni me arrepiento.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Date buena vida, temerás más la caída.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Lancha La no pasa en balde.
Músico pagado no toca bien.