Sin penas, todas las cosas son buenas.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
De oveja negra, borrego blanco.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Fruto vedado el más deseado.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Tenís más grupo que banco de sangre.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
La belleza es un reino que dura poco
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Si hay miseria, que no se note
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
La sugestión obra.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Cada raposa mira por su cola.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
A quien has de acallar, has de halagar.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El sueño es alimento de los pobres.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.