De las carreras nada queda, solo el cansancio.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Marido celoso, viejo mañoso.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Chocolate que no tiñe, claro está
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Rey determinado no ha menester consejo.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Cada cual es dueño de su miedo.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Toda flor quiere ser fruto.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
De la nieve no sale más que agua
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
La mujer que de día calla por la noche manda.
A quién le dan pan, que llore.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Amor con amor se paga.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Para su madre no hay hijo feo.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A quien presta nada le resta.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Donde hubo pan migajas quedan.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.