Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
El amor entiende todos los idiomas
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Al desdén con el desdén.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
La mala cama hace la noche larga.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Actividad cría prosperidad.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Ahora adulador, mañana traidor.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
No hay que reírse de la felicidad
Creer a pie juntillas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Nunca bailes en una barca pequeña.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Hablar a calzón "quitao".
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Apaga la luz, Mañosón!
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.