Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Una buena campana se siente de lejos.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
O la bebes o la derramas.
Matar un tigre.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Puedes salir herido, pero es la única forma de vivir la vida realmente.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Alabanza propia, mentira clara.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El hombre propone y Dios dispone.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Más vale prevenir que curar.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Donde se está bien nunca se muere
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
A cada cajón, su aldabón.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
La suerte es loca y a todos nos toca.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Después de la risa viene el llanto.
A bestia loca, recuero modorro.
El amor es ciego.
La crianza es buena los trece meses del año
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Quien se casa, mal lo pasa.
Quien hijo cría, oro cría.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.