Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
De tal árbol tal astilla.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
A su tiempo maduran las brevas.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Creerse el papá de los helados.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Otoño entrante, barriga tirante.
Más doblado que carpa de camión.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Favor con favor se paga
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Dios castiga sin palo ni piedra
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
La morena, de azul llena.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
En cada refrán tienes una verdad.
El pez grande se come al chico.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Lo barato cuesta caro
A batallas de amor, campo de plumas.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Ahí está la madre del cordero.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Hija que casas, casa que abrasa.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.